Bibliotecas y bicicletas. Libraries and bicycles

“Mis dos cosas favoritas en esta vida son las bibliotecas y las bicicletas. Ambas hacen avanzar a la gente sin gasto alguno. Un día perfecto: cuando voy en bici a la biblioteca.”

Peter Golkin. Smithsonian Air and Space Museum

Yo me imagino a Charles Ryder (Jeremy Irons) yendo en bici por ejemplo a la Bodleian Library en Retorno a Brideshead

Minuto 6:50 aprox.

Una página deliciosa de fotos vintage de celebrities con bicis

Vía Fuck yeah libarian chic!

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Bicycle Library (London)

Ciertas ciudades tienen programas para promover el uso de la bici y las infraestructuras ciclables y, en esta línea, la Bicycle Library de Londres ha sido ideada para prestar bicis al más puro estilo de “extensión bibliotecaria”.

Creada dentro de un típico autobús de 2 pisos, la planta superior alberga una sala de exposición, donde los usuarios pueden ver y tocar las bicis, leer información específica sobre las mismas y consultar a un experto en este medio de transporte. En la planta baja están las propias bicicletas alquilables (por horas y semanas) con opción a compra. Hay hasta siete clases diferentes, incluyendo las plegables, las bicicletas-cargo, de línea femenina, de carrera e incluso eléctricas. Así que todo el mundo puede dar con su modelo predilecto.

La tarea primordial de la Biblioteca de bicicletas no es ganar dinero, sino popularizar el uso de la bicicleta. De hecho, muchos visitantes y usuarios del servicio, una vez conocidos los beneficios de este medio de transporte, tienden a usarlas de forma permanente.

A propósito, que sepáis que este año los intrépidos bibliotecarios nórdicos se van de gira pedalera a los Países Bálticos.

Su anterior andadura de Copenhague a Berlín les ha dado incluso para un documental.

Y hablando de viajes en bici, os animamos a seguir el ejemplo de David Byrne, vocalista de los Talking Heads, y os recomendamos encarecidamente la lectura de sus “Diarios de bicicleta” (Mondadori, 2010).

Porque en este blog de sobra sabemos que libros y bicicletas hacen buenas migas

Bike Shelf

A cada bibliotecario su bicicleta

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Aunque estamos aún muy lejos de los parkings públicos de ciudades como Copenhague o Amsterdam, al hilo del recien estrenado aparcamiento para bicis de la BPE de Huelva y felicitándonos por su estupendo blog, subo unas instantáneas del aparcamiento de mi Biblioteca.

Sólo lamentar que a veces se quede pequeño y que sólo permitan candar allí las bicis de los trabajadores. Si habilitaran más puestos y abrieran su uso a todo el mundo, fomentaríamos de forma indirecta el uso de la bici entre usuarios e investigadores.

¿Bibliotecarios en bici? Yes we can!

En Madrid cada vez menudean más las bicicletas de todo tipo y condición, aunque no sea ésta una ciudad muy ciclable. A la contaminación salvaje y a la escasez endémica de carriles-bici céntricos hay que añadir la carencia de un alquiler municipal puntero, cuando la clase política se empeña en llenarnos la cabeza de presuntas Olimpiadas del pelotazo. Aún así no hay que rendirse. Veamos si no esta iniciativa de la Europa norteña, que une bibliotecarios y bicicletas: cycling for libraries.

Si servidor contase con tiempo, euros dubidú, entrenamiento y motivación, no me importaría hacer esa ruta bibliociclista Copenhague-Berlín. No me extraña lo más mínimo que en el Camino Compostelano (verbigracia huérfano de Códice Calixtino) abunden más los peregrinos tedescos que los francos. Es la suya una cultura de conciencia ecológica, de deporte al aire libre y de viaje mochilero, que a menudo huye del estereotipo de la colonización playera mallorquina, aunque a veces no estén reñidos.